Dead Moon Relay GAME
Pulsa un conducto y gira. La corriente sale del reactor y solo sigue por donde dos contactos se miran de frente, de modo que cada circuito es un problema de orden: qué nudo antes, qué ramal después. El nivel se resuelve en cuanto todas las máquinas reciben corriente: lámparas, extractores, consolas, antenas, núcleos de datos.
Al adentrarte en la nave, el tablero te pide otras cosas. Los diodos solo dejan pasar la corriente en un sentido. Los soportes agrietados resisten un giro y se quedan clavados. Los tramos soldados no giran nunca, así que hay que rodearlos. Los fusibles saltan si les llega la corriente desde demasiado cerca. Los amplificadores relanzan una línea que se apaga con la distancia. Los puentes cruzan dos trazados sin que se toquen. Luego entra un segundo bus y más tarde un tercero: refrigerante y señal, con convertidores y desfasadores como paso intermedio. No los mezcles. A cada máquina, la línea para la que se construyó.
Cada capítulo suma una regla al puzle de cableado. 100 niveles repartidos en 20 capítulos, y cada capítulo abre el siguiente tramo de la historia: la zona del impacto, las cubiertas de servicio empalmadas, una bóveda de frío, la cúpula de la colonia y el Custodio en el centro de la nave. Tres estrellas por nivel; la tercera, solo resolviendo en el óptimo y sin pista. El mapa de la nave lleva la cuenta de lo que ya funciona.
Un juego pausado y legible: casco pintado a mano, luz ámbar de aviso y un trazo cian que busca su camino por el tablero. La campaña no tiene reloj, así que premia mirar antes de tocar.
Si la campaña se queda corta, te espera una partida diaria con un tope duro de jugadas, un descenso infinito que consume una reserva compartida donde decides cuándo guardar el premio, y un evento semanal con su escalera de estrellas. Tres clasificaciones recogen los resultados.
• 100 niveles hechos a mano y 20 capítulos con historia propia
• 14 tipos de conducto: diodos, fusibles, amplificadores, puentes, convertidores, desfasadores, prismas y más
• Tres buses que no deben mezclarse: energía, refrigerante y señal
• Partida diaria, descenso infinito, evento semanal y tres clasificaciones
• Acabados cosméticos para el tablero, las piezas y el pulso de encendido
• Un toque por jugada, con una mano, en vertical
• Funciona sin conexión
El relé sigue a oscuras y la Luna se come la señal. Empieza a girar.

